Publicado el 13/08/2025 por Administrador
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La organización de derechos humanos B’Tselem ha lanzado una de sus denuncias más contundentes contra el propio gobierno de Israel, al afirmar que la ofensiva militar en Gaza responde a lo que califican como un “manual de genocidio”. La directora de la ONG, Yuli Novak, sostiene que las acciones actuales no son hechos aislados, sino la culminación de décadas de políticas sistemáticas dirigidas a someter y fragmentar a la población palestina.
La denuncia describe una serie de prácticas que incluyen ataques indiscriminados contra civiles, desplazamientos forzados, destrucción de viviendas e infraestructura básica, así como restricciones extremas que impiden el acceso a alimentos, agua y atención médica. Según la organización, estos elementos conforman una estrategia deliberada para desintegrar la vida social y económica en Gaza.
B’Tselem advierte que el contexto histórico es clave para entender la magnitud de lo que ocurre. Señala que durante 75 años se han implementado medidas de segregación, control militar y limitación de derechos, generando una impunidad que, a su juicio, ha permitido llegar al escenario actual.
La postura de la ONG tiene un peso especial por provenir de una voz crítica dentro de Israel, en un país donde el uso del término “genocidio” resulta particularmente sensible. La acusación ha encendido un intenso debate interno y ha reforzado las denuncias internacionales que ya apuntaban a posibles crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.
En medio de la guerra, las declaraciones de B’Tselem se suman a los llamados de otras organizaciones humanitarias que exigen un alto el fuego inmediato y el acceso irrestricto de ayuda a la población civil. Para la ONG, detener la violencia no solo es una necesidad humanitaria urgente, sino una obligación moral y legal que Israel no puede seguir eludiendo.